Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB asistió el pasado 2 de junio al Impact Day 2026, organizado por el Observatorio de Impacto, que ha reunido a referentes del ecosistema de inversión de impacto en un momento especialmente relevante, marcado por la necesidad de repensar el papel de la empresa y del capital en la respuesta a los grandes retos globales.
El encuentro ha contado con el impulso de Transcendent (junto a InGere y Adavantere), y con el patrocinio de entidades como CaixaBank e Impact Bridge, todas ellas asociadas a SpainNAB y actores clave en la consolidación del ecosistema en España.
Desde la apertura se planteó un marco claro para interpretar este entorno de cambio, basado en cuatro elementos fundamentales: resiliencia, innovación, digitalización y sostenibilidad. Estos pilares no solo definen el contexto actual, sino que marcan también la dirección estratégica para empresas e inversores que buscan adaptarse a un entorno cada vez más complejo sin renunciar a la generación de valor a largo plazo.

De las externalidades al núcleo del modelo de negocio
Uno de los debates más relevantes de la jornada giró en torno a la manera en que las empresas entienden su impacto. Tradicionalmente, los efectos sociales y medioambientales se han tratado como “externalidades”, es decir, como consecuencias secundarias de la actividad económica. Sin embargo, varias intervenciones pusieron de relieve la necesidad de superar este enfoque, señalando que, en muchos casos, ese término ha servido para evitar reconocer que estos factores son, en realidad, centrales en el funcionamiento y la sostenibilidad de las propias organizaciones.
Este cambio de perspectiva implica una transformación profunda: el impacto deja de ser un elemento accesorio para integrarse plenamente en la estrategia, la toma de decisiones y la medición de resultados. En otras palabras, no se trata solo de mitigar efectos negativos o generar impactos positivos de forma aislada, sino de repensar cómo se crea valor desde el origen.
Empresa familiar: una palanca clave para integrar impacto y capital
En este proceso de transformación, la empresa familiar emerge como un actor especialmente relevante. Durante el encuentro se destacó un modelo estructurado en torno a tres pilares: la empresa, como motor de actividad económica; la fundación, como expresión del compromiso social; y el family office, como vehículo desde el que canalizar inversiones alineadas con propósito.
La interacción entre estos tres ámbitos ofrece una oportunidad única para integrar de manera coherente la generación de valor económico y el impacto social, superando la tradicional separación entre negocio, filantropía e inversión. Este enfoque permite avanzar hacia estrategias más alineadas y con mayor capacidad de transformación sistémica.
El papel del sector financiero en la escalabilidad del impacto
La jornada también subrayó el papel clave que desempeña el sector financiero en este cambio de paradigma. La participación de Arturo Benito, CEO de Impact Bridge, puso el foco en la necesidad de seguir desarrollando estructuras e instrumentos capaces de canalizar capital hacia soluciones que respondan de forma efectiva a los retos actuales. En esta misma línea, la intervención de Cristina González Viu, Directora General y Consejera Ejecutiva de MicroBank, reforzó la importancia de acercar la financiación a colectivos y proyectos con impacto social, destacando el papel de las entidades financieras en la inclusión y en la generación de oportunidades.
En esta misma línea, el compromiso de entidades como las asociadas de SpainNAB, pone en evidencia cómo el sistema financiero está avanzando hacia modelos en los que la rentabilidad y el impacto no solo son compatibles, sino cada vez más interdependientes. La movilización de capital con criterios de impacto se consolida así como un elemento clave para escalar soluciones y generar cambios significativos.
En conjunto, el Impact Day 2026 puso de manifiesto que el reto ya no es únicamente impulsar la inversión de impacto, sino integrarla de forma estructural en el funcionamiento del sistema económico. Desde SpainNAB, la implicación de nuestras entidades asociadas en este tipo de espacios refuerza el compromiso colectivo de avanzar hacia un modelo en el que el impacto forme parte central de la creación de valor.




