TISFD

Finanzas frente a la desigualdad: el impulso del TISFD

Recientemente asistimos al evento de presentación del beta framework de la Taskforce on Inequality and Social-related Financial Disclosures (TISFD) organizado por NFQ, una iniciativa internacional que marca un punto de inflexión en la integración de los factores sociales y, especialmente, la desigualdad en la toma de decisiones financieras y empresariales.

El encuentro reunió a representantes de instituciones y organizaciones de referencia como BBVA, COFIDES, Cabify, ILUNION, ICAC y AERI (Asociación Española para las Relaciones con Inversores), consolidando un espacio de reflexión clave sobre el papel de la información social en los mercados.

¿Qué es TISFD y por qué es relevante?

El TISFD nace con el objetivo de proporcionar un marco que permita a empresas e instituciones financieras identificar, medir, gestionar y divulgar sus impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la desigualdad y otras cuestiones sociales. Inspirado en iniciativas como el TCFD o TNFD, propone una estructura basada en gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas, pero con un enfoque diferencial: incorporar una visión sistémica de la relación entre empresa, sociedad y economía.

Esto supone un cambio relevante, al trasladar la desigualdad desde el ámbito de las externalidades sociales hacia el núcleo del análisis financiero. Ya no se trata solo de medir impacto, sino de entender cómo estas dinámicas afectan directamente a la creación de valor y a la estabilidad de los mercados.

De externalidad social a riesgo sistémico

Uno de los puntos clave abordados durante el evento fue cómo la desigualdad actúa como un driver de riesgos sistémicos. No es únicamente una cuestión ética o reputacional, sino un factor que tiene un impacto directo y cuantificable sobre la economía global y la estabilidad de los mercados.

Algunas cifras compartidas durante la sesión ilustran con claridad esta dimensión económica del riesgo social:

  • Se estiman 85 billones de dólares en pérdidas financieras vinculadas a impactos en derechos humanos en un grupo reducido de empresas (Heartland Initiative, Wespath y Schroders).
  • Alrededor del 3,9% del PIB global se pierde por causas prevenibles relacionadas con lesiones y enfermedades laborales (ILOSTAT).
  • Aproximadamente el 68% de la población considera que la economía está diseñada en favor de los más ricos, lo que refleja un creciente riesgo de pérdida de confianza en el sistema económico.

Estas cifras ponen de manifiesto que la desigualdad no es un fenómeno aislado, sino un elemento que puede generar ineficiencias económicas, tensiones sociales y riesgos regulatorios, con efectos acumulativos en el sistema financiero.

Al mismo tiempo, también se destacó que abordar estas brechas no solo reduce riesgos, sino que genera oportunidades claras de creación de valor:

  • 4 de cada 5 empleadores reportan mejoras en la calidad del trabajo tras implementar salarios dignos (London Economics).
  • La reducción de la brecha de género podría suponer un incremento del 9,2% del PIB global en países de la OCDE de aquí a 2060.
  • Sectores como el de energías renovables están mostrando avances, con un 40% de participación femenina en la fuerza laboral solar, casi el doble que en petróleo y gas (IEA).

En este contexto, el framework TISFD aporta una estructura necesaria para comprender y gestionar estas dinámicas. En su versión beta (0.1), el marco se articula en torno a cuatro componentes clave:

  • Fundamentos conceptuales, que establecen definiciones y conceptos para entender la relación entre empresa, finanzas, personas y desigualdad.
  • Recomendaciones de divulgación, alineadas con estándares como TCFD, TNFD o ISSB, basadas en gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas.
  • Métricas y objetivos, con indicadores concretos que permiten evaluar y reportar el desempeño social.
  • Guía de implementación, que orienta a empresas e instituciones financieras en la aplicación práctica del marco.

Este enfoque permite pasar de una visión fragmentada del impacto social a una lectura estructurada, comparable y útil para la toma de decisiones financieras, facilitando la integración de la desigualdad en los modelos de análisis de riesgo y valor.

Una oportunidad clave para la economía de impacto

Desde la perspectiva de la economía de impacto que promovemos en SpainNAB, el desarrollo de este framework representa una oportunidad estratégica. Uno de los grandes retos del sector ha sido la medición y comparabilidad del impacto social, y el TISFD puede contribuir a cerrar esta brecha al acercar el lenguaje del impacto al del mercado financiero.

Esto no solo facilita una mejor asignación de capital, sino que también refuerza la conexión entre impacto, riesgo y oportunidad, demostrando que abordar la desigualdad puede ser al mismo tiempo una palanca de generación de valor y un mecanismo de mitigación de riesgos. A medida que avance su adopción, el TISFD puede contribuir a integrar los factores sociales en el mainstream financiero y acelerar la movilización de capital hacia soluciones que reduzcan la desigualdad.

El framework se encuentra aún en fase beta y su implementación planteará desafíos importantes, especialmente en relación con la disponibilidad de datos y la definición de métricas estandarizadas. Sin embargo, el consenso es claro: mejorar la calidad y consistencia de la información social será clave para construir mercados más resilientes, inclusivos y sostenibles. En este camino, iniciativas como el TISFD refuerzan la idea de que medir mejor es imprescindible para transformar mejor.

El framework se encuentra actualmente en consulta pública, con posibilidad de enviar comentarios hasta el 31 de julio. Este proceso permitirá reforzar un estándar llamado a mejorar la comprensión de los impactos sociales en los mercados, antes de la publicación de su versión final el próximo año.