Ayer, jueves 23 de abril, asistimos al primer taller del Green Finance Lab, una iniciativa impulsada por el Green Finance Institute (GFI) España en colaboración con Alianza Q-Cero. El objetivo de este laboratorio es explorar un esquema de financiación capaz de acelerar la descarbonización industrial en nuestro país.
Desde SpainNAB, donde respaldamos firmemente la inversión de impacto y la financiación de proyectos de ambientales y sociales impacto positivo, no podíamos faltar a una cita en la que se debaten soluciones a semejante reto.
La jornada reunió a un ecosistema completo de actores clave: representantes del sector industrial, entidades financieras y el sector público. Ver a profesionales de distintos ámbitos dialogar, debatir y compartir conocimientos reafirma que la transición ecológica es, ante todo, un esfuerzo conjunto.
El reto: cerrar la brecha de financiación de la descarbonización
Uno de los temas centrales del encuentro fue la brecha de financiación existente y el papel fundamental del capital catalítico. A menudo, la novedad tecnológica o la percepción de riesgo en los proyectos de descarbonización generan reticencia en la inversión privada. Para superar esta barrera, se presentó un modelo interesante: el esquema catalítico para la descarbonización industrial, diseñado en tres fases estratégicas:
- Asistencia técnica: apoyada con capital público no reembolsable para preparar y viabilizar los proyectos desde su concepción.
- Fondo de inversión: utilizando capital público en formato concesional y reembolsable para inyectar la liquidez necesaria.
- Garantías: una fase centrada en la distribución de riesgos mediante garantías públicas, proporcionando la seguridad que el inversor privado necesita.

Blended finance y la fuerza de la colaboración
Este modelo es un claro ejemplo del poder del blended finance (financiación combinada). Al mezclar capital público y privado, no solo se mitigan los riesgos, sino que se logra movilizar el volumen de inversión necesario para transformar la industria.
Durante el taller, se hizo hincapié en una filosofía con la que en SpainNAB conectamos plenamente: incentivar en lugar de sancionar. Para que la descarbonización industrial sea un éxito, es necesario crear entornos atractivos para la inversión. Esto incluye fomentar la colaboración y las economías por clústeres, aprovechar las herramientas financieras adecuadas, asegurar la adicionalidad de los fondos y establecer priorizaciones estratégicas por sectores.

Próximos pasos
Esta primera sesión ha sido un excelente punto de partida. Quedan por delante otros dos talleres que darán seguimiento a las propuestas presentadas y profundizarán en su implementación.
Desde SpainNAB, seguiremos muy de cerca esta iniciativa, apoyando siempre los modelos financieros que no solo buscan rentabilidad, sino que generan un impacto positivo y real en nuestro entorno.
La descarbonización de la industria no es solo un desafío; es una oportunidad para innovar, colaborar y construir una economía de impacto más resiliente y sostenible.




