Málaga políticas palanca

Las políticas públicas como palanca para la Inversión de Impacto Social y Medioambiental

El pasado 22 de septiembre, se celebró en el Centro de Innovación Social La Noria de Málaga una jornada dedicada a analizar cómo las políticas públicas pueden convertirse en una palanca clave para impulsar la inversión de impacto en Andalucía.

La Diputación y el Ayuntamiento de Málaga convocaron a más de 100 referentes nacionales del ámbito público, inversor, académico y del tercer sector para abordar cómo las políticas públicas pueden catalizar la inversión de impacto. El objetivo: fortalecer la colaboración institucional y estratégica para que los fondos públicos y privados impulsen iniciativas. 

Un espacio para alinear estrategias y fortalecer alianzas

Durante el encuentro se intercambiaron experiencias, se debatieron líneas de acción y se presentaron prácticas innovadoras, destacando el rol del sector público como facilitador de ecosistemas de impacto y como agente de demanda a través de instrumentos como contratos sociales. 

En la apertura institucional, participaron representantes de los tres niveles de la administración regional: Antonia Ledesma, vicepresidenta y diputada de Innovación Social de la Diputación de Málaga, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el director general de Protección Social de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, Antonio Ismael Huertas.

Por su parte, Braulio Pareja, CEO de Esentia y profesor en IE Business School, y Guillermo Casasnovas, profesor en ESADE, académicos expertos en el ámbito de la inversión de impacto, dieron la perspectiva general de este marco y su contexto a nivel nacional e internacional.

Tres mesas redondas para profundizar en los retos y oportunidades

A continuación, tres mesas redondas pusieron de relieve el papel clave de la inversión de impacto en España, especialmente en Andalucía, en línea con la agenda y misión de SpainNab de articular un ecosistema sólido y medible.

La primera mesa redonda, financiadores como Impact Bridge, Bridges Outcomes Partnerships y BNP Paribas, subrayaron la importancia de que el capital privado y los inversores de impacto orienten sus recursos a proyectos sociales y medioambientales con objetivos medibles y sostenibles, reforzando la idea de que la inversión de impacto es motor para escalar soluciones transformadoras.

En la segunda mesa redonda, se destacó la necesidad de implementar métricas homogéneas y transparentes para evaluar el impacto, un aspecto central en la hoja de ruta de SpainNab, ya que facilita la confianza entre inversores, administraciones y ciudadanía. En ello coinciden desde enfoques y ámbitos diversos ESADE, Spainsif y Asocación Arrabal.

Por último, la tercera mesa redonda abordó el papel de la Administración Pública como catalizadora del ecosistema, creando marcos normativos y alianzas que consoliden la inversión de impacto. Se puso como ejemplo la implicación del FEI y entidades sociales en proyectos regionales, mostrando oportunidades para Andalucía y para España en su conjunto.

En su intervención, en esta tercera mesa, Mercedes Valcárcel, directora de Spainnab, resaltó la relevancia de trabajar conjuntamente las administraciones públicas con las organizaciones privadas. También resaltó el rol importante de los gobiernos y administraciones para promover políticas que impulsen la inversión de impacto, así como incluir en los contratos de contratación pública clausulas de medición de impacto.

Un impulso clave para consolidar el ecosistema de impacto

Este encuentro ha puesto sobre la mesa no solo la urgencia de contar con capital orientado a resultados tangibles, sino también la necesidad de normas claras, métricas fiables y colaboración entre todos los actores (inversores, administración pública y entidades sociales) para consolidar un ecosistema robusto.

Para SpainNab, esta conversación refuerza el compromiso estratégico con un modelo de inversión que genere valor económico, social y medioambiental, y nos brinda pistas muy concretas sobre cómo acelerar su implementación: diseñar indicadores homogéneos, demandar transparencia, favorecer alianzas público-privadas, y promover marcos regulatorios que faciliten la movilización de recursos. Sólo así podremos asegurar que los proyectos de impacto no queden aislados, sino que lleguen a escala, se integren en políticas públicas y transformen realidades.

Porque más allá del debate, lo que se ha puesto en evidencia es que la inversión de impacto no es una opción complementaria, sino una herramienta esencial que, bien gestionada, puede ser parte central de la recuperación sostenible, de la cohesión social, y del futuro económico de Andalucía y de España. Y en ese camino, SpainNab aspira a seguir ejerciendo como catalizador, puente y garante de estándares que permitan que esa inversión cumpla lo que promete.