Hoy, en representación de SpainNAB, nuestra compañera Amina El Bakkali, ha tenido la oportunidad de asistir a un encuentro inspirador organizado por Impact Bridge en la sede de Acción contra el Hambre. El evento, estructurado en un dinámico formato de entrevista, tuvo como gran protagonista a Kola Masha, fundador y director general de Babban Gona, una empresa social agrícola que está redefiniendo el impacto y la escala en el continente africano. Su experiencia nos dejó grandes reflexiones sobre cómo la inversión de impacto puede tejer soluciones reales frente a crisis estructurales.
El verdadero ROI del impacto
El encuentro arrancó con una introducción a manos del equipo de Impact Bridge, subrayando los tres pilares fundamentales que deben regir el retorno de inversión (ROI) cuando hablamos de impacto: intencionalidad, adicionalidad y medición. Nos recordaron que los grandes retos globales, como la inclusión financiera, el empoderamiento femenino, el acceso a recursos básicos y la mitigación y adaptación al cambio climático, no se solucionan con intervenciones superficiales, sino con modelos sistémicos.

Martes 23 de junio, Madrid
El origen: de la desconfianza a la mayor franquicia agrícola
Tras esta introducción contextual, Alejandra Pereda Alonso, gestora y analista senior de Impact Bridge, tomó la palabra para dar paso a la entrevista con Kola Masha.
A través de sus respuestas, descubrimos una trayectoria vital atípica e interesantísima, pasando por la música, la televisión, la ingeniería mecánica en el MIT y el sector sanitario, hasta que Masha tomó en 2007 una decisión de cinco minutos que cambiaría su vida: regresar a Nigeria. Allí identificó que la creciente inseguridad del país tenía un motor principal: el desempleo juvenil. La solución más lógica y directa era crear puestos de trabajo masivos.
Así nació Babban Gona (que en lengua hausa significa «Gran Granja»). Sus inicios no fueron fáciles, ya que las comunidades rurales, históricamente vulneradas, albergaban una profunda desconfianza. Su estrategia de incubación (2010-2012) se basó en trabajar con intermediarios respetados por la comunidad para construir esa confianza desde cero. Fieles a la premisa de «prometer poco y entregar mucho», lograron convencer a sus primeros 100 agricultores. En tan solo cuatro años, se convirtieron en la mayor empresa del sector en Nigeria, y en una década, la mayor de todo el continente.

Un modelo basado en mitigar el riesgo al 100%
La filosofía de Babban Gona es clara: identificar grandes emprendedores locales y mitigar al máximo el riesgo de sus operaciones agrícolas. A través de este modelo, proporcionan a los pequeños agricultores absolutamente todo lo que necesitan para tener éxito: formación continua, financiación, insumos de la más alta calidad, acceso directo a los mercados, y en algunos casos, ofrecen incluso soluciones de almacenamiento.
Hacer que las matemáticas funcionen con productores tan pequeños es un desafío clásico en las finanzas de impacto. Masha explicó que la clave no es solo ofrecer financiación, sino incrementar de forma genuina los ingresos que genera cada pequeño cliente, cuidando minuciosamente los detalles operativos para entregarles un valor real. El resultado de este enfoque es una asombrosa tasa de retención del 99%. Además, operan de forma estratégica en el noreste de Nigeria, actuando como un amortiguador económico en zonas de alta necesidad. Al ofrecer una alternativa próspera y digna a los jóvenes desilusionados, Babban Gona corta de raíz su reclutamiento por parte de la insurgencia.
Escalabilidad, tecnología e impacto integral
Tras demostrar entre 2012 y 2018 que era posible crear un modelo financieramente sostenible y con alto impacto, la organización se encuentra ahora en una fase de crecimiento exponencial a través de réplica y sistematización. Para lograr escalar sin perder la calidad del servicio, desde 2018 se apoyan en soluciones de Inteligencia Artificial que les permiten asistir a miles de agricultores en cuatro roles clave: liderar, orientar, guiar y capacitar.
Pero quizá el mensaje más potente del evento fue la visión integral de Babban Gona sobre la vida de sus miembros: si ayudas a financiar, tienes la responsabilidad de asegurar que tengan acceso a productos y servicios que mejoren genuinamente sus vidas a través de cuatro pilares esenciales: salud, nutrición, vivienda y educación. Para Masha, esto va más allá del campo y llega hasta el hogar. Destacó especialmente sus programas enfocados en nutrición, diseñados para evitar déficits en el desarrollo cognitivo infantil, y en educación, donde han llegado a crear metodologías de aprendizaje intensivo al estilo Kumon para combatir tasas de analfabetismo que superan el 50% en menores de ciertas regiones.
Reflexión final
La jornada de hoy junto a Impact Bridge, Acción contra el Hambre y Kola Masha evidenció el inmenso poder transformador del capital cuando cuenta con una intencionalidad clara. Nos demuestra que resolver problemas a gran escala requiere combinar la disciplina financiera del sector privado con el propósito inquebrantable de poner a las personas en el centro. Desde SpainNAB, seguimos trabajando para impulsar este ecosistema, convencidos de que modelos como el de Babban Gona marcan el camino a seguir.




