El pasado 17 de febrero de 2026 se celebró en Infinito Delicias (Madrid) la presentación oficial del II Informe de Avances hacia una Nueva Economía, un documento elaborado por Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social que ofrece una fotografía actualizada del estado del ecosistema de impacto en España y de los grandes desafíos y oportunidades para fortalecerlo.
En este encuentro, participó Jaime Iglesias Sánchez‑Cervera, Comisionado Especial para la Economía Social del Ministerio de Trabajo y Economía Social, resaltando los avances de los últimos años en visibilizar el valor que las entidades de la economía social generan en la aportación de soluciones a los grandes retos de los que, después, se hablará al presentar el informe. Por ello, trasladó la importancia de alinear intereses entre la economía de impacto y la economía social, reforzando la idea que, desde SpainNAB venimos trabajando, de que promover la economía social, como parte integral del ecosistema de impacto, no es solo una cuestión de innovación o de modelo empresarial, sino de transformación estructural que requiere consenso institucional y políticas compartidas.
En este último sentido, asumió el papel que, también desde lo público, necesita avance y reflexión e insistió en que, para consolidar un modelo sostenible y de impacto duradero, es esencial traducir las prioridades en políticas públicas estables, marcos regulatorios claros y mecanismos que permitan coordinar eficazmente iniciativas desde el sector público con las del sector privado y entidades del tercer sector.

Cómo estamos
Este informe, resultado de encuestas, entrevistas en profundidad y focus groups con más de 50 personas referentes del sector, recoge de forma rigurosa las tendencias, logros y retos que enfrenta la economía de impacto en el país, con una visión que coloca a las personas y al planeta en el centro del modelo económico.
El informe dibuja un ecosistema de impacto en España en fase de consolidación: existe mayor madurez, más actores implicados y una creciente presencia en la agenda pública, pero todavía con importantes desafíos de escala, coordinación y alineamiento estratégico. Se percibe un avance significativo en la colaboración público-privada y en la profesionalización del sector, así como una mayor sensibilización empresarial hacia criterios ESG y de impacto. Sin embargo, el informe también señala que persisten barreras como la fragmentación del ecosistema, la dificultad para movilizar capital suficiente y la necesidad de marcos regulatorios y políticas públicas más estables que permitan acelerar la transición hacia un modelo económico más inclusivo, sostenible y centrado en el bienestar colectivo.

Principales conclusiones del informe
El estudio identifica diez retos y oportunidades clave para 2025, entre los cuales destacan aquellos vinculados a:
- Retos relacionados con las necesidades reales de la ciudadanía, como centrar la transición en los problemas cotidianos de las personas y vincular el cambio económico a prioridades sociales como vivienda, empleo y bienestar.
- Fortalecimiento de la colaboración con el sector público, identificando que un porcentaje significativo del ecosistema considera a la administración como actor clave para escalar soluciones y consolidar políticas públicas que respalden la transición hacia una nueva economía.
- Mejora de narrativas y coordinación, tanto en medios de comunicación como entre actores diversos del ecosistema, para ganar visibilidad, cohesión y capacidad de incidencia ante instituciones y grandes agentes económicos.
Entre los retos analizados en el informe, SpainNAB presentó tres de ellos (los retos 2, 7 y 8) que coinciden con aquellos cuya percepción de avance dentro del ecosistema es mayor:
Reto 2: Más empresas, más capital, más territorios — que aborda la necesidad de ampliar la base de organizaciones activas en impacto, diversificar fuentes de financiación y extender la presencia territorial más allá de los grandes centros urbanos.
Reto 8: Transformar las empresas tradicionales — que plantea la integración de criterios de impacto en modelos de negocio convencionales, rompiendo barreras culturales y estructurales para avanzar hacia una economía más sostenible y responsable.
Reto 7: Multiplicar los emprendimientos de impacto — que subraya la importancia de impulsar la proliferación de iniciativas con impacto social y ambiental, facilitando su acceso a recursos, redes y conocimiento.
Además de estos, el informe identifica otros desafíos estructurales clave para consolidar la transición hacia una nueva economía y muestra la percepción de su evolución en el último año: reforzar la incidencia en políticas públicas, mejorar la coordinación entre actores del ecosistema, transformar las narrativas para conectar con la ciudadanía, movilizar más capital hacia iniciativas de impacto, generar métricas comunes y sistemas de medición rigurosos, y asegurar que la transición sea inclusiva y territorialmente equilibrada.
En conjunto, estos retos subrayan que el cambio de modelo no depende solo del crecimiento del emprendimiento de impacto, sino también de la capacidad de articulación, coherencia estratégica y alineación entre sectores para acelerar una transformación sistémica.



