inscripciones

Un camino compartido: resumen de nuestro evento anual

El pasado 8 de febrero, celebramos en Madrid nuestro evento anual: el VI Camino al Impacto. Un año más, en CaixaForum Madrid, llenamos su auditorio de personas deseosas de aprender, conocer y compartir sobre economía de impacto.

Este año tuvimos más de 300 asistentes presenciales al evento y un seguimiento vía streaming que, sumado el directo y el diferido, superó también las 300 visualizaciones en las primeras 24 horas. Agradecemos a las autoridades presentes, a los ponentes y a los patrocinadores su implicación para superar y atraer cada vez un mayor interés hacia la economía y las finanzas con impacto y, por supuesto, a todos los asistentes por acompañarnos en este encuentro anual un año más. Y un agradecimiento especial a todo el equipo de CaixaForum por su hospitalidad y profesionalidad, al equipo de azafatas y azafatos, al equipo de cáterin y a los intérpretes de lengua de signos.

A continuación, os dejamos una crónica de lo que fue este año el VI Camino al Impacto, si bien podéis ver el contenido completo en nuestro canal de Youtube.

Colaborar para transformar

Este año, nuestra maestra de ceremonias, Inés Rodríguez, fue un «soplo de aire fresco «aire nuevo» entre tantas voces conocidas y reconocidas; como anécdota, cabría destacar la referencia de Inés a su interpretación del trabajo de este ecosistema: «estamos trabajando por un mundo en el que dé un poco menos de asco vivir«.

Tuvimos el honor de contar, para la apertura institucional, con Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones quien destacó que “la colaboración público-privada es una palanca imparable para la transformación de España y desde el sector público estamos comprometidos impulsar crecimiento económico, social y medioambiental a través de la inversión de impacto». A continuación, Ángela Pérez, presidenta de COFIDES, repasó el recorrido desde la anterior edición del Camino al Impacto en términos de cifras del Fondo de Impacto Social (FIS) que gestionan y que, en este tiempo, ha invertido ya 157 millones de euros en 14 proyectos, algo que, como destacó, ha sido posible gracias a la fortaleza del ecosistema español de impacto. Y, en su mirada al futuro, destacó que, «dentro de un año confiamos en que los 400 millones de euros estén invertidos y podemos compartir los indicadores de impacto”.

Finalmente, el presidente de SpainNAB, Eugenio Solla, se refirió al complejo entorno y los desafíos sociales y medioambientales que demandan respuestas urgentes y exigentes y, sobre todo, colaboración para alcanzar soluciones que no buscan «resistir el momento, sino de perseverar entre todos para seguir avanzando como sociedad bajo el concepto de que nuestro objetivo, el de la inversión de impacto, trasciende a la coyuntura actual».

fila autoridades
fila autoridades

El impacto del corporativo

Tras la apertura institucional, la primera mesa redonda «Empresas en modo impacto: estrategias innovadoras» estuvo moderada por Ana Ruiz, socia de Transcendent y miembro de la Junta Directiva de SpainNAB. En ella, participaron Luis de Sande, director financiero de AUARA, una empresa social que nació en 2016 para «ser parte de la solución» y contribuir a garantizar el derecho de acceso al agua. Desde 2022, AUARA forma parte de Hijos de Rivera, lo que ha permitido implementar su estrategia de escalar el impacto e impulsar más proyectos multiplicando su presupuesto por cinco.

Pudimos conocer también el ejemplo de Repsol Impacto Social, de la mano de su responsable de inversiones, Mario Gutiérrez de Terán, quien nos explicó cómo este vehículo de inversión de impacto promueve la innovación tecnológica como motor de la transición energética como parte de la estrategia de Repsol para ser neutra en emisiones de CO2 en 2050.

Por su parte, Juan Ávila, responsable de Innovación Social en Sostenibilidad de Redeia, explicó su apuesta por el impacto social y medioambiental en las comunidades locales, afrontando cuatro brechas: digital, territorial, generacional y de género. Finalmente, Álvaro Molina de Porres, socio de estrategia y transacciones, señaló cómo desde EY apuestan por acompañar a empresas a integrar el impacto social y medioambiental en sus estrategias para impulsar la transformación de las corporaciones con un enfoque de generación de impacto positivo.

Sembrar impacto, regenerar vida

La segunda mesa, con foco en el impacto medioambiental, llevaba por título «Capital verde para la resiliencia: de la mitigación a la regeneración» y fue moderada por Marc Miralles, director de sostenibilidad de Suma Capital y tesorero de la Junta Directiva de SpainNAB. Una mesa compuesta por talento femenino al frente de entidades con mucho que decir sobre la necesidad de adaptación y mitigación climática.

Clara Navarro, directora ejecutiva adjunta de Nactiva, partió de la premisa básica de que «la naturaleza es la infraestructura básica de la vida, sin ella no hay nada» y que, si bien la inversión de impacto se ha centrado en proyectos, principalmente, de cleantech, es hora de invertir en tecnologías para generar un mayor impacto a escala. Por su parte, María Cruz de Pablo, directora de estrategia de financiación con impacto y sostenible de Triodos Bank, puso el foco en la necesidad de implementar mejoras que contribuyan a la preservación de la biodiversidad y los objetivos nature positive. Por su parte, la directora adjunta de Fundación Global Nature, Amanda del Río, puso como ejemplo la iniciativa de pastoreo regenerativo como instrumento para la mejora de la biodiversidad y la preservación de población en los territorios para convertir el pastoreo en una profesión digna y rentable reconociendo el valor social y medioambiental que genera. Además, Gemma Botín subdirectora general de proyectos e innovación de Fundación Caja Navarra destacó su programa Innova, como ejemplo de la necesaria conexión del tercer sector con el territorio en el impulso de la innovación social para la transformación.

Un mismo impacto, mil caminos

En la tercera mesa, «Lo diferente: modelos singulares para un impacto común», quisimos visibilizar modelos distintos que comparten un objetivo común, porque la transformación social y medioambiental no se logra con una única fórmula. Guiados por Beatriz Rabadán, técnico senior de alianzas y relaciones internacionales de la Fundación ONCE/Inserta, pudimos escuchar experiencias como la de Joaquín Alcalde con El Hueco en sus 15 años de andadura contribuyendo a cambiar relato y realidad de ese concepto de «España vaciada» para visibilizar que, en realidad, estamos ante una España de las oportunidades poniendo el foco en el impacto social en el entorno rural.

Antonio González, CEO de Impact Hub lanzó el reto a los asistentes de «acelerar los procesos, trabajar de manera colaborativa para pasar al siguiente nivel en la generación de impacto positivo» ante el contexto tan exigente que vivimos. Por su parte, Sandra Castañeda, presentó su nuevo proyecto, Somos Stewards, permitiendo al público reflexionar sobre cómo se toman las decisiones y la necesidad de construir una gobernanza al servicio de los objetivos de impacto y que los proteja a largo plazo. Por último, José Luis Cabañero, fundador y CEO de Eatable Adventures, compartió su modelo de inversión a través de tickets pequeños en sector agroalimentario y cómo está funcionando en el sector para el impulso de startups y proyectos esenciales para el futuro del mismo.

Vivienda con impacto

Por último, la mesa de impacto social, este año se centró en el reto de «Vivienda Social y Asequible: Retos y propuestas transformadoras» y, para ello, contamos con la moderación de Miguel Tiana, director de COFIDES. En ella, dos de nuestras asociadas, visibilizaron dos modelos y propuestas diferentes que aportan soluciones desde la perspectiva de la inversión de impacto. Por un lado, José Manuel Caballol, director de Primero H, la SOCIMI social impulsada por Hogar sí, que busca generar soluciones de acceso a vivienda asequible a personas en situación de vulnerabilidad residencial y que destacó que «las alianzas público-privadas son necesarias en el sector», así como la necesidad de atraer capital catalítico. Por su parte, Alejandra Mora, directora de ALAS Vivienda Asequible SBIC explicó cómo esta iniciativa «nace con el propósito de suministrar y operar vivienda en alquiler y asequible para su preservación en el largo plazo» y comparó las dificultades para acceder a la vivienda muy similar a las de finales del siglo XIX, con el éxodo rural, cuando había que suministrar vivienda asequible a gran escala.

También participaron en esta mesa Eduardo Guitiérrez, codirector general de la Asociación Provivienda, que explicó el papel de las entidades sociales proveedoras de vivienda (Housin Associations) como una figura muy asentada en otros contextos y que en España puede convertirse en un actor esencial en la provisión de soluciones de vivienda asequible; un espacio que buscan impulsar desde su proyecto Lumvra. Y, finalmente, la voz de la administración pública del gobierno autonómico vasco, representada por Mario Yoldi, director de Planificación y Procesos Operativos de Vivienda que repasó el compromiso de su administración con un modelo diferente de preservación del parque de vivienda social y asequible y que anunció el lanzamiento de un fondo de vivienda social el próximo año 2026.

Esta mesa cerró con el testimonio de Javier, cliente de Hogar SÍ, que puso «piel y voz» a la propuesta explicada por José Manuel Caballol, recordándonos que, detrás de las dramáticas cifras de sinhogarismo, hay realidades y vidas que la inversión de impacto está llamada a transformar.

Un cierre con visión y emoción

El cierre estuvo a cargo de Nick Hurd, director de GSG Impact, que inspiró a los asistentes con un discurso optimista: pese a los movimientos contrarios en los mercados y contexto geopolítico, «a largo plazo, el panorama es distinto»: las empresas reconocen los riesgos como el cambio climático y buscan integrarlos y minimizarlos en sus estrategias, la transparencia es ya una condición necesaria para operar en los mercados y, los gobiernos que necesitan y recurren cada vez más al capital de impacto para financiar las soluciones que redundan en una mejora de su desempeño en términos de políticas públicas sociales y medioambientales.

Finalmente, Musical Thinkers, nos trajo un mensaje final muy potente que debe estar presente en nuestro día a día, en nuestro camino al impacto. El impacto es como la música: una melodía que necesita base, acompañamiento y conectores y solo todos juntos generan armonía. La música es emoción y son las emociones lo que cambian el mundo.