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Carta a los Reyes Magos del impacto (con los pies en el terreno)

Editorial. Diciembre 2025.

Se acaba 2025 y, como cada final de año, el calendario nos invita a hacer balance. Como en la canción de Mecano, un año más se nos escapa casi sin darnos cuenta, entre agendas llenas, retos compartidos y la sensación de que el tiempo corre más rápido cuando el trabajo tiene sentido. En SpainNAB, cerramos un año tan intenso como necesario. Han sido meses de mucho trabajo (a veces silencioso, casi siempre colectivo) para seguir construyendo un ecosistema de impacto más sólido, más conectado y más ambicioso. Antes de entrar en 2026, hacemos una breve pausa y una respiración profunda, porque lo que viene requiere energía, foco y, sobre todo, colaboración.

Y aprovechando estas fechas, queremos permitirnos una licencia narrativa: escribir una carta a los Reyes Magos del impacto. No para pedir milagros, sino para reafirmar compromisos.

Queridos Reyes Magos,

Este año en SpainNAB hemos trabajado para que el impacto deje de ser una promesa y se consolide como práctica. Hemos impulsado espacios de diálogo entre actores que no siempre se sientan en la misma mesa (Nodos territoriales, proyecto Impulsa Social…); hemos avanzado en marcos, lenguajes comunes y propuestas que ayuden a movilizar capital hacia soluciones reales convenios de colaboración, Código de Buenas Prácticas…); hemos fortalecido comunidad, conocimiento y agenda pública (Onda de Impacto, estudio de Fundaciones e Inversión de Impacto…).

Hemos aprendido… ¡mucho! Entre otras cosas, que el impacto exige rigor, pero también valentía. Que medir importa, pero que transformar importa aún más. Que no hay atajos, y que el cambio sistémico se construye paso a paso y juntos.

Para 2026 no pedimos cosas imposibles. Pedimos continuidad y ambición. Tiempo para profundizar en los marcos de impacto que estamos desarrollando. Capacidad colectiva para pasar de la conversación a la acción. Alianzas valientes entre sector público, privado y sociedad civil. Y capital, paciente, informado y comprometido, alineado con los retos sociales y ambientales que no pueden esperar.

Pedimos también algo menos tangible, pero igual de importante: que no perdamos la ilusión ni el sentido de propósito. Que sigamos haciéndonos las preguntas incómodas. Que mantengamos la exigencia técnica sin perder la cercanía humana. Que el impacto siga siendo un espacio de encuentro y no de trincheras.

En estas semanas de pausa, el trabajo no desaparece: se ordena, se prioriza, se prepara. Volveremos en 2026 con fuerza renovada y con nuestro plan de acción claro, construido sobre todo lo aprendido y todo lo que aún queda por hacer.

Gracias a quienes habéis caminado junto a SpainNAB este año: asociadas, colaboradores, aliados, instituciones y personas que creéis que otra forma de hacer economía no solo es posible, sino necesaria.

Nos vemos muy pronto. Que 2026 nos encuentre trabajando juntos, con ambición y con impacto.